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sábado, 11 de julio de 2015

HE PERDIDO LAS ALAS QUE ME PERMITÍAN VIAJAR POR MI MUNDO IMAGINARIO...

AMOR IMAGINARIO

Corría el año 2009 y hacia casi seis años,que me había abandonado mi esposo. Desde entonces no había vuelto a tener pareja sentimental, ya que me dedique a mi hijo y a mi trabajo. Gracias a que mi mis padres me ayudaban con el cuidado del niño, he alcanzado cierto éxito en el trabajo y podría considerarme una mujer que ha logrado sus metas ,en cuanto a la profesión se refiere. .Sin embargo, por aquella época tuve una crisis emocional: había decidido cambiar de trabajo o mejor dicho pedí un traslado hacia otra provincia y cumplir mis tareas en ella.,Era el mes de agosto y la afectación duraría hasta el mes de diciembre.
Ya instalada en aquella provincia, sola, ya que mi hijo debía completar sus estudios, se quedo con mis padres, me fui adaptando a mi nuevo lugar de trabajo y a mis nuevos compañeros ,alquile un bello y confortable departamento ubicado en un 5to piso. A las pocas semanas me invitaron a participar como voluntaria en una misión comunitaria, y es allí donde conocí a un hombre que me conmovió muchísimo. Aunque solo fue una semana lo del voluntariado, compartimos momentos muy intensos en el trabajo que hicimos para la comunidad. Era un hombre muy cálido en su trato, muy dedicado en su profesión y muy generoso en su atención .Lo que yo no sabia y me entere después por comentarios, es que no vivía en esa ciudad, había ido solamente para representar a su provincia .El Ultimo dia de las jornadas hicimos una cena en mi apartamento, como forma de despedida y para brindar por el éxito del trabajo realizado, me encargue del menú y el resto del grupo llevarían las bebidas y el postre. Estaba muy ansiosa, mi mente y mi corazón iban muy de prisa, sentía crecer en mi su imagen, esa imagen de hombre con la que siempre idealice. Durante la cena además de hablar de todo lo realizado en las jornadas de trabajo, nos explayamos en temas de índole personal, cada uno de los integrantes de la mesa contaba sus experiencias ya sea amorosas o familiar según sea el caso, el hablo de su niñez , bastante sufrida por cierto y de su dedicación al estudio para así poder compensar las carencias que la vida le dio, cuando al fin me anime a contar de mis reiterados fracasos amorosos y de mi soledad bastante prolongada, me miro fijamente y vi en sus ojos una transparencia que me inundo de paz y confianza, de ahí en mas todo lo que el decía, reflexionaba, y acotaba a las conversación del grupo…yo lo atesoraba como si toda expresión que salía de su boca me la decía a mi , y asi paso la noche y ya entrada la madrugada entre los recién conocidos intercambiábamos números de teléfono y mails mientras nos íbamos despidiendo.
A las semanas de todo esto me anime a mandarle un mensaje, preguntándole como estaba y como excusa que me reiterase el nombre de un libro que me recomendó leer y que se me olvido agendarlo. De ahí en mas seguimos en contacto a través de mensajes diarios. Él me mandaba mensajes de ánimo, de superación, de apoyo espiritual y una que otra broma. Jamás me insinuó ni el más mínimo interés en algo más que una simple amistad.
Alguna vez que me pasé de copas con una amiga me atreví a llamarle y decirle “buenas noches”; él se dio cuenta de mi estado y estuvimos conversando un buen rato. Sin proponérselo, me brindó un hombro sobre el cual llorar mucha de mi desolación postergada. Después de eso, la amistad ha seguido sin más cambios, hasta que volví a casa y ,no volví a mandarle mensajes ni llamarlo…el tampoco, ahora en mi ambiente natural , con mis amigos y compañeros de siempre , donde todos tienen pareja, pero nunca falta uno que otro que busca un ligue fácil, me siento desprotegida. La idealización que he hecho de este amigo me emociona, me enamora, me sirve de escudo protector. Mi cabeza me dice que estoy engañándome a mí misma, que existe una realidad donde puedo encontrar lo que necesito. Pero en medio de mi pecho, este amor imaginario es como un caballero de dorada armadura que lucha contra el dragón de hielo que me aprisiona….Les dije que no volví a llamarlo??....Si… hasta hoy…


Liliana Moreno




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